martes, 26 de enero de 2021

Modos de conjugar los verbos en español-

 Enero de 2022

En español los verbos se conjugan en cuatro modos:

1-indicativo

2-subjuntivo

3-condicional  

4-imperativo.

Cada modo tiene uno o más tiempos y tiempos compuestos. Explicación

para usar modos y tiempos:

1-    Modo indicativo:

          Es para describir el mundo de la realidad: qué es (presente), qué era (pretérito),

     qué será (futuro).

        2- Presente:

     Es para expresar acciones que tienen lugar en el momento en que se habla.

        Por ejemplo: Juanita canta una canción.

     Y para expresar acciones que ocurren con frecuencia.

           Por ejemplo:  Ana jamás desayuna por la mañana.

      También para expresar acciones futuras.

          Por ejemplo: El mes que viene mis amigos van de vacaciones a

     los Estados Unidos.

          Dar órdenes. Por ejemplo: En estos momentos vamos a casa de José.

       Además para referirse a acciones pasadas. Por ejemplo: Ayer estaba con

Juanito en el parque   y de pronto viene Paola y me dice: ¿A quién esperas?

   3-Pretérito imperfecto:

   Lo usamos para describir una acción que se desarrolla en el pasado, sin decir

si ha terminado o no, mientras que el pretérito perfecto nos dice que la acción

 ya ha concluido. Por ejemplo:

Se utiliza para hablar de acciones habituales del pasado.

Por ejemplo: Pedro leía muchos “comics” o “paquines” cuando era pequeño.

   Y para dar detalles, como: tiempo, ubicación, hora, años, sentimientos, características

 mentales y físicas. Por ejemplo: Hizo frío durante la noche.

   4-Pretérito indefinido:    También se llama “pretérito perfecto simple”
     

     Es para hablar de hechos pasados y siempre son acciones terminadas.

Suelen utilizarse las siguientes expresiones temporales con el pretérito

indefinido: ayeranteayeranocheuna vezdos vecesla semana pasada, etc.

 Mi hermano estuvo ayer.

     El pretérito indefinido y el imperfecto se pueden encontrar en la misma frase.

Cuando navegábamos el domingo pasado nos cayó un chaparrón enorme.

    5-Futuro:

        Es para hablar de acciones posteriores al  mismo tiempo en que se habla.

Siempre existe una dosis de incertidumbre. Nunca se puede estar seguro de la

realización de la acción descrita. Por ejemplo:

La próxima primavera lo veo .

 El tiempo futuro se utiliza también para expresar:

a-especulaciones del tiempo presente:   ¿Qué hora será?

b-una probabilidad del tiempo presente ...una citación indirecta:

Elena dice que llega la semana que viene.

   6-Modo subjuntivo:

     El modo subjuntivo es para expresar conceptos que son hipotéticos, contrario al hecho, los que incorporen la expresión de las sensaciones del orador hacia un estado o una acción.

   7-Presente:

Se utiliza para expresiones con ser + adjetivo donde no se indica el hecho, sino la opinión del orador hacia un estado o una acción hipotético.

Por ejemplo: Es posible que mañana 

     8-Modo condicional:

El modo condicional se utiliza para expresar incertidumbre, particularmente (pero no exclusivamente) en oraciones condicionales.

Si yo comiera más,   sería muy gordo. (no es probable que coma más).

El modo condicional, en ocasiones, se considera un tiempo en lugar de un modo.

      9-Modo imperativo:

     El modo imperativo expresa una orden, solicitud o prohibición.

Hay dos tipos de imperativo:

a-Afirmativo

  Por ejemplo: ¡Vaya usted!

 b-Negativo

  Por ejemplo: ¡No vaya usted!

 

   10- Tiempos compuestos

 Los tiempos compuestos constan de un verbo auxiliar y un verbo que describe.

Conjugar verbo


Verbos auxiliares son los verbos que agregan datos que tienen que ver con el modo, el tiempo, la voz o el número. Solos, los verbos auxiliares no transmiten información sobre la acción que está ejecutando el sujeto. Su función es complementar al verbo “auxiliado”, que es el que aporta valor semántico a la oración. Por ejemploDeben estar en su sitio.

Verbo auxiliar + participio

  • Ramón estaba distraído en la clase de inglés, no sé qué le pasaba.
  • No hay que darse por vencido, todavía no está todo dicho.
  • Pude haber quedado detenido por error; tuve mucho miedo.

Verbo auxiliar + infinitivo.

  • Deberíamos comenzar a ordenar todo esto, sino no nos vamos más.
  • ¿Podrías dejar de comer? Es una falta de respeto.
  • Debe salir temprano hoy.

Verbo auxiliar + gerundio.

·       Vamos terminando la cena, por favor.

·       Si firman mañana, salimos ganando.

·       Va a ir rengueando porque todavía no se curó del esguince.

 Auxiliares:

Haber

 

 Abrir (a)

Empezar

Ir

Deber

Acabar

Comenzar

Llevar

Seguir

Ser

Tener

Alcanzar (a)

Andar

Decir

Quedar

Tener

Hallarse

Continuar

Venir

Resultar

Ejemplos de oraciones con verbos auxiliares (subrayados): Juan debe explicar lentamente para que todos entiendan. Hoy, voy a empezar leyendo el poema, después ustedes me dirán si lo entendieron.  Debe haber hecho el ensayo argumentativo, eso lo domina. Me parece que está dolido por lo que le dijo su novio ayer.   Va a huir caminando, así  disimula.  Debe haber contraído una deuda  enorme.Voy a terminar  yendo contigo al supermercado, para ahorrar gasolina.Tú vas a venir pidiendo diculpas, vas a ver.   ¿Puedes dejar de mentir  por hoy?   Podrías saber el ejercicio completo.   Si sigues así no alcanzarás a terminar todo lo que te dije.




viernes, 22 de enero de 2021

"Valla", "Vaya", "Baya"- "Iba", "Iva", "Hiba",- "Haya", "Halla", "Allá",- "¡Ay!, "Ahí", "Hay"

 Enero de 2022

"Valla" es una cerca.

 

"Vaya" es ir  (verbo) ir).

 

"Baya" es una fruta.



"Iba" es ir  (verbo) ir).

 

"Iva" es un impuesto.

 

"Hiba" no existe.



"Haya" es adverbio, del verbo “haber”. 

        Adverbios de lugar: aquí, allí, ahí*,

    allá, acá, arriba, abajo, cerca, lejos,

    adelante, delante, detrás,

    encima, debajo, enfrente, atrás, alrededor

 

"Halla" es encontrar.

 

"Allá" es un lugar.

 

¡Ay! – interjección. ¡Ay! ¡Me duele!

Ahí-  adverbio de lugar. Ahí* no vamos.

Hay- Verbo “haber”.   Hay muchos dulces.


¿Por qué?   - Pregunta. ( La respuesta es: "Por tal o cual motivo".)

Porque...   - conjunción: ( La respuesta es: "Porque tal o cual asunto")

Porqué - es palabra sustantivada: El porqué es lo importante.

 

 

Plabras secretas y las ¿híbridas?

 

Enero de 2022


Tomado de “El Nuevo Día” (Aida Vergne, Lingüista)

 Las secretas y las ¿híbridas?

      ¿Por qué Llorens no se acentúa si termina en dos consonantes?

   Porque las agudas (tienen la fuerza en la última sílaba “ens’’), que terminan en doble consonante no se acentúan aunque terminen en “n” y “s”. Las palabras llanas terminadas en dos consonantes, sí se acentúan. Por eso “có-mics” lleva acento, porque termina en los grafemas c,s. Lo mismo en la nueva “pósits”  (postula) que termina en t,s. La academia decidió incorporar e hispanizar “espanglish”… según las reglas ortográficas debe llevar acento porque termina en dos consonantes…a menos que sea aguda. “Espánglish” es llana.  “Espanglísh” es aguda. En la RAE aparece sin acento. Y la explicación es que la posición de la RAE para la formación de las palabras híbridas es mantener los rasgos característicos de la lengua extranjera. Por lo que en este caso, debe escribirse con la ausencia de tildes (característica de la lengua inglesa).

De la furia y la tristeza

 Enero de 2022


                                 De la furia y la tristeza

   En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, a donde quizás los hombres transitan eternamente sin darse cuenta…

   En un reino mágico, donde las cosas no tangibles se vuelven concretas…

   Había una vez…   un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores que existen y donde todas las tonalidades del verde se reflejan siempre.

   Hasta ese estante mágico y transparente se acercaron a bañarse  haciéndose compañía mutua, la tristeza y la furia. Se quitaron  sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.

   La furia, apurada (como siempre está la furia),  urgida sin saber por qué, se bañó con  rapidez y… “más rápido que ligero” salió del agua… pero la furia es ciega o por lo menos, no distingue  con claridad  la realidad, así que, desnuda y apresurada se vistió al salir con  la primera ropa que encontró.

  ¡Y sucedió que esa ropa no era la suya… era la ropa de la tristeza. Y así vestida de tristeza, se fue la furia.

  Calmada y serena, dispuesta, como siempre a quedarse en el luigar donde esté, la tristeza terminó su baño y sin apuro (o sin conciencia del paso del tiempo)… con pereza y lentitud, salió del estanque. En la orilla no encontró su ropa.

   Como sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo. Por lo tanto se puso la ropa que estaba allí: la de la furia.

    Desde entonces, cuando nos encontramos con la furia (ciega, cruel, terrible y enfadada), si nos tomamos el tiempo y observamos bien,  nos daremos cuenta  de que esa furia que vemos es sólo un disfraz, porque detrás de la furia en realidad… está escondida la tristeza.

 

 

 

 

Poesía de Jacobo Morales - El Próximo

 Enero de 2022

     El próximo      ( Jacobo Morales)

Vi por televisión, vía satélite y a todo color,

la llegada de Nixon a Pekín.

Fueron mucchos los que aquí

encontramos sorprendente

ver a la plana mayor de la China comunista

 recibiendo al Presidente. Y con sonrisas.

Casi no lo creía

cuando escuché interpretar,

 el himno norteamericano, marcialmente.

 Luego, me fue tan significativo, tan raro,  

ver las calles de la ciudad

transitadas por guaguas, bicicletas, gente.

 Gente normal, corriente.

Gente capaz de sentir curiosidad

cuando la cámara los captaba,

capaz de sonreír y decir adiós;

gente capaz de pasear

y de llevar un niño de la mano.

 Y pensar que no hace un año,

 la televisión, los periódicos, la radio,

 decían que los chinos eran malos.

Recuerdo yo cuando los japoneses

 atacaron a Pearl Harbor.

Entonces fue a ellos a quienes odiamos.

¿No recuerdan que en el cine,

todo el mundo aplaudía

cuando un piloto japonés era ametrallado?

Sin embargo, hoy compramos Datsun,

Hitachi, Toshiba, Kawasaki,

y el asunto de la guerra

para muchos se ha olvidado.

Tras Hittler y su diabólico absurdo,

 ser derrotados,

nuestro rencor generalizado

contra el pueblo alemán fue amainando...

 ¡Ah! Pero acto seguido se inauguró

otra hostilidad oficial

 contra uno de los ex-aliados

 en la Segunda Guerra Mundial:

la Unión Soviética.

Otra vez la división:

 estos están en lo correcto,

 estos están equivocados.

Claro, hasta que, poco a poco,

 las cosas fueron cambiando.

 Por la paz, por la confraternidad, por los chavos.

¿Serán los chavos el idioma universal?

¿Ahora, qué pasará?

¿Cuál será la próxima razón,

 el siguiente motivo para dividir,

 para discrepar?

¿Cuál será nuestro próximo enemigo?

¿A quién se nos ordenará odiar?

jueves, 21 de enero de 2021

"Yo a las mujeres las imaginaba bonitas" (Andrea Maturana, Chile, 1969).

 

Enero de 2022


"Yo a las mujeres las imaginaba bonitas"  (Andrea Maturana, Chile, 1969).    

    Yo a las mujeres me las imaginaba bonitas, pintadas como la rubia de la esquina que siempre sale a la calle cuando empieza a oscurecerse, pero la Chana llegó a la casa gritando el otro día y le dijo a la mamá que no se había atrevido a contarle nada a la señorita, que lo que le pasaba era demasiado terrible.  Entonces se había escapado nomás del colegio por arriba de la pandereta, congelada de miedo de no alcanzar a llegar y caerse muerta por el camino.

            La mamá estaba lavando cuando llegó con el berrinche y, como siempre que la Chana hace alharacas, ni se dio vuelta para mirarla mientras ella lloraba y lloraba, hasta que la Chana le dijo algo de una herida que yo no pude oír bien.  Ahí la hizo callar porque estaba yo y le dijo que mejor se iban a conversar detrás de la casa para que la hermana chica –o sea yo- no escuchara.  Pero por la muralla del fondo se oye todo y yo me puse bien cerca hasta pegar la oreja… igual la Chana habló gritando todo el rato aunque la mamá la hacía callar por mí.

            Claro que ahora que lo pienso mejor las mujeres no tienen por qué ser bonitas.  Por ejemplo, la mamá es mujer y es muy guatona.  Yo creo que por eso el papá se fue y la dejó sola.  Las mujeres que les gustan a los hombres son las bonitas, como la rubia, que nunca anda sola.

           Algo se puso a decir la Chana que ahora sí que sabía que eso estaba mal, que hace días la vino a dejar el Tito después de esa fiesta que hubo hasta bien tarde (yo quería esperarla, pero me quedé dormida) y los dos se quedaron atrás, en el patio chico, tocándose, pero que ahora estaba arrepentida de todo y no se quería morir por esa herida que tenía.

        Como la mamá la quiere harto a la Chana la consoló altiro, claro que primero le dio unas cachetadas y le dijo que no le iba a pasar nada, que se quedara callada de una vez y le diera a ella los calzones para lavarlos mientras la Chana buscaba otro par en los cajones y además un trapo limpio.  Le dijo que desde ahora iba a tener que preocuparse de lavarlos y cambiarlos hartas veces al día por todos los meses y años.  Porque ya eres mujer, le dijo después.

         Yo no entiendo qué tiene que ver ser mujer con eso de los trapos.  Parece que todas las mujeres lavan ropa cuando se hacen grandes como la mamá, sólo que a algunas no se les nota.  Capaz que la rubia de la esquina también.  Yo creo que el Tito a la Chana tiene que haberle pegado por fea cuando vinieron juntos a la casa, y que él le hizo la herida.  Si todos los hombres pegan, y a lo mejor por eso le dijo la mamá a la Chana que ya era mujer.

       Después de un rato se fue a cambiar los calzones al lugar más apartado, pero yo igual la vi cómo lloraba, despacio sin que la oyera la mamá y le pudiera volver a pegar.  Pero la mamá ya estaba metiendo los calzones sucios en un tiesto con agua que salió colorada, y se rió.  Cuando la Chana salió a jugar medio moqueando todavía la miró con burla y de nuevo la cacheteó para que no hiciera más cochinadas con el Tito, le dijo.

        Yo fui detrás de ella para ver si así entendía mejor.  Llegó a jugar al luche con las de la otra cuadra que se hacen sus amigas, pero igual nomás cuchichean cuando ella no está.

        Como en la mitad del juego, la Chana tuvo que saltar bien lejos y por debajo del yamper cayó un trapo lleno de sangre, igual que el que me pusieron a mí cuando me hice la herida en la rodilla.  Yo creí que se iba a morir, pero ella más que susto tenía como vergüenza; dejó todo botado y corrió a la casa llorando mientras las demás no paraban de reírse y apuntarla con el dedo.

     Yo no sé por qué pasó esto justo ahora que Javier, ése de lentes que va en mi curso, me ofreció hacerme la tarea y después llevarme un día a la casa.  Y a mí me estaba empezando a gustar.  Pero yo no quiero que me acompañe de vuelta del liceo y me pegue después como el Tito, no quiero ser mujer y tener una herida como la Chana, ni crecer y ponerme guatona y que los hombres me peguen.  Así que voy a inventar cualquier cosa y me voy a venir sola a la casa mejor.  Aunque esté oscuro.

 

 (Des)encuentros (des)esperados, 1992.

 Vocabulario

Alharacas - berrinche – coraje, pataleta.

Altiro – viene de la época en donde se les avisaba a los trabajadores del campo la hora del almuerzo mediante un tiro de escopeta.  Rápidamente, lo antes posible.

 

 

El Primer Beso Clarice Lispector (1926-1977)

 Enero de 2022

EL PRIMER BESO   Clarice Lispector (1926-1977)

 

      Más que conversar, aquellos dos susurraban: hacía poco que el romance había empezado y andaban tontos, era el amor. Amor con lo que trae aparejado: celos.

—Está bien, te creo que soy tu primera novia, me pone contenta. Pero dime la verdad, ¿nunca antes habías besado a una mujer?

—Si, ya había besado a una mujer.

— ¿Quién era? —preguntó ella dolorida.

    Toscamente él intentó contárselo, pero no sabía cómo.

    El autobús de excursión subía lentamente por la sierra. Él, uno de los muchachos en medio de la muchachada bulliciosa, dejaba que la brisa fresca le diese en la cara y se le hundiera en el pelo con dedos largos, finos y sin peso como los de una madre. Qué bueno era quedarse a veces quieto, sin pensar casi, sólo sintiendo. Concentrarse en sentir era difícil en medio de la barahúnda de los compañeros.

   Y hasta la sed había empezado: jugar con el grupo, hablar a voz en cuello, más fuerte que el ruido del motor, reír, gritar, pensar, sentir... ¡Caray! Cómo se secaba la garganta.

   Y ni sombra de agua. La cuestión era juntar saliva, y eso fue lo que hizo. Después de juntarla en la boca ardiente la tragaba despacio, y luego una vez más, y otra. Era tibia, sin embargo, la saliva, y no quitaba la sed. Una sed enorme, más grande que él mismo, que ahora le invadía todo el cuerpo. La brisa fina, antes tan buena, al sol del mediodía se había tornado ahora árida y caliente, y al entrarle por la nariz le secaba todavía más la poca saliva que había juntado pacientemente.

   ¿Si tapase la nariz y respirase un poco menos de aquel viento del desierto? Probó un momento, pero se ahogaba en seguida. La cuestión era esperar, esperar. Tal vez minutos apenas, tal vez horas, mientras que la sed que él tenía era de años.

No sabía cómo ni por qué, pero ahora se sentía más cerca del agua, la presentía más próxima, y los ojos se le iban más allá de la ventana recorriendo la carretera, penetrando entre los arbustos, explorando, olfateando.

    El instinto animal que lo habitaba no se había equivocado: tras una inesperada curva de la carretera, entre arbustos, estaba... la fuente de donde brotaba un hilillo del agua soñada.

El autobús se detuvo, todos tenían sed, pero él consiguió llegar primero a la fuente de piedra, antes que nadie.

   Cerrando los ojos entreabrió los labios y ferozmente los acercó al orificio de donde chorreaba el agua. El primer sorbo fresco bajó, deslizándose por el pecho hasta el estómago.

Era la vida que volvía, y con ella se encharcó todo el interior arenoso hasta saciarse. Ahora podía abrir los ojos.

   Los abrió, y muy cerca de su cara vio dos ojos de estatua que lo miraban fijamente, y vio que era la estatua de una mujer, y que era de la boca de la mujer de donde el agua salía. Se acordó de que al primer sorbo había sentido realmente un contacto gélido en los labios, más frío que el agua.

    Y entonces supo que había acercado la boca a la boca de la mujer de la estatua de piedra. La vida había chorreado de aquella boca, de una boca hacia otra.

Intuitivamente, confuso en su inocencia, se sintió intrigado: pero si no es de la mujer de quien sale el líquido vivificante, el líquido germinador de la vida... Miró la estatua desnuda.

   La había besado. Lo invadió un temblor que desde fuera no se veía y que, empezando muy adentro, se apoderó de todo el cuerpo y convirtió el rostro en brasa viva.

   Dio un paso hacia atrás o hacia delante, ya no sabía qué estaba haciendo. Perturbado, atónito, se dio cuenta de que una parte de su cuerpo, antes siempre serena, estaba ahora en una tensión agresiva, y eso no le había ocurrido nunca. Dulcemente agresivo, se hallaba de pie, solo en medio de los demás con el corazón latiendo pausada, profundamente, sintiendo cómo se transformaba el mundo. La vida era totalmente nueva, era otra, descubierta en un sobresalto. Estaba perplejo, en un equilibrio frágil. Hasta que, surgiendo de lo más hondo del ser, de una fuente oculta en él chorreó la verdad. Que en seguida lo llenó de miedo y también de un orgullo que no había sentido nunca. Se había... Se había hecho hombre.

 

 

 

Me gusta cuando callas (Pablo Neruda)

 

Enero de 2022


Me gusta cuando callas  (Pablo Neruda)


 Me gustas cuando callas porque estás como ausente,

y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

Parece que los ojos se te hubieran volado

y parece que un beso te cerrara la boca.


Como todas las cosas están llenas de mi alma 

emerges de las cosas, llenas del alma mía.

Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, 

y te pareces a la palabra melancolía.


Me gustas cuando callas y estás como distante.

Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.

Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:

Déjame que me calle con el silencio tuyo.


Déjame que te hable también con tu silencio 

claro como una lámpara, simple como un anillo.

Eres como la noche, callada y constelada.

Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.


Me gustas cuando callas porque estás como ausente.

Distante y dolorosa como si hubieras muerto. 

Una palabra entonces, una sonrisa bastan.

Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

 

 

 

Lengua, Lenguaje y Habla- Redactar, Escribir, Contar (Para poder escribir)

 Enero de 2022

1- Lengua- Conjunto de palabras y formas de expresión  por medio de las cuales se relaciona una comunidad determinada de personas. (Vox)

2- Lenguaje – Facultad exclusiva del ser humano, coloca al ser humano en una posición de superioridad por encima del resto de los animales. Es el instrumento de comunicación del cual dispone la humanidad y está ligado a la civilización.

3-Habla-  Modo particular en que una nación o un grupo de personas se comunican.

“Tengo  que decir algo” y  “Tengo algo que decir no es lo mismo”.

Redactar, escribir, contar.

      ¿Qué es un “cuento”? Los cuentos son tan viejos como la vida misma… “Las Mil y una 

noches”. 

                            ¿Sabes cuál fue el origen de esos cuentos?

   Todos somos “Cuentistas”. ¿Quién habrá vivido sin nunca jamás “hacer” un cuento?

Le hacemos “cuentos” a nuestras madres, tías y abuelas. Para hacerle un “cuento” al papá, al

 tío o al abuelo…  hay que pensárselo mejor. A menos que empieces diciendo  “ te voy a

 hacer un cuento”…

   ¿Y quién ha vivido sin escuchar un cuento? ¡Siempre hay quien nos diga un “cuento”!

 Hay veces que pedimos:  “échame un cuento”.

    Aprendemos que un cuento es una historia  corta, con pocos personajes,  imaginaria o 

real. Relata un momento (hace un paréntesis en la ó las vidas de una ó  de unas pocas 

personas). Todos nos contamos “cosas”. Entre nosotros. ¡Y que no lo sepa nadie!

 Después de compartir un tiempo, sabemos a quién decirle un cuento “que no se lo diga  

nadie” cuando... lo que queremos es que lo sepa todo el mundo. Igual que sabemos quién es 

una “tumba”. Las personas mayores  cuentan cosas. Para enseñar…  y algunas veces para 

desahogarse…  porque hay veces que nadie los quiere escuchar. Los jóvenes, igual, también 

necesitan quien los escuche.Escuchar desde la perspectiva de jóvenes y viejos. Atender con 

respeto, escuchar. Parece una tontería… pero no lo es.

       Me enseñó a leer mi abuela paterna…  cuando llegué a la escuela ya leía.

      Nunca le pedí a nadie que me contara sus secretos.  Me los contaron voluntariamente. 

Cuando después supieron  que escribía, me siguieron contando…  y   continuan contando.

 Hay quien me advierte:  “ni se te ocurra escribir eso”. Pero también ha habido quien me 

diga; “cuando lo escribas… hazlo de manera que nadie sepa que fui yo o fue a mí, pero 

cuéntalo”. La verdad es que los personajes toman vida propia. Ninguno de mis cuentos es 

inventado…   ninguno es real.  Me explico: al recordar y tratar de escribir algo que me han 

contado,  mi imaginación planea lo que hubiese pasado si en vez de pasar esto… hubiera 

sucedido esto otro… o si fulana que le ocurrió tal cosa hubiese hecho lo que otra fulana (en 

el buen sentido de la palabra) me relató que hizo en una situación igual… o parecida.

 Otras veces  mientras escribo me encuentro mezclando historias y reinventando personajes. 

Francamente, hay que intentar escribir para poder escribir. Muchas veces creo que un cuento

 está listo y cuando lo leo,  ya para entregarlo, cambia.

     Hay que escribir y releer varias veces. Y dejar historias a mitad. O completarlas. Unos 

días después, al releer, cambian. Se ven desde otro punto de vista, como si ante los ojos del 

que escribe los personajes y las situaciones quisieran mejorar o… empeorar. Siempre con 

varios diccionarios a mano (el de sinónimos y  el de eufemismos  no puede faltar).

 Puede ser en un sueño, en alguna circunstancia vivida o contada, o alguien que  se conoce 

por un momento. O hasta una persona que se divise lejos enfrascada en alguna labor… o en 

una situación particular… que pida una dirección y comience a explicar por qué busca ese 

lugar… las posibilidades son infinitas… igual que nuestras mentes.