martes, 11 de agosto de 2020

El artículo puede cambiar el significado de una palabra.

Revisado enero 2022

 

Algunas palabras del idioma español tienen diferentes

significados dependiendo del utilizado:


Ejemplos:


Encontraron la cura (remedio) para esa enfermedad.

Los novios hablaron con el cura (sacerdote).


Madrid es la capital (ciudad central de un país) de España.

Invirtió todo el capital (dinero).


Marie Curie descubrió el radio (elemento químico).

Todas las noches escuchan la radio (medio de comunicación).


Aparece una calavera (huesos de la cabeza) en Hamlet.

Aquel muchacho es un calavera (licencioso /vicioso).


En otras ocasiones, encontrarás algunas palabras, con las mismas características, usadas 


coloquialmente.


Ejemplos:


Había una rata (animal) en la cocina. Un rata (ladrón) fue detenido por la Policía.


Juan Luis Guerra presenta su nuevo disco (música).

¿Vamos a la disco (discoteca)?


También, puede influir la zona geográfica.


Ejemplos:


El papa Francisco (Sumo Pontífice) visitó Brasil.

Ayer me comí una papa (patata).

 

 

Gabriel García Márquez y sus consejos al escribir o... ¿adverbios sí o no?

 Revisado  enero de 2022

Gabriel García Márquez reveló que: "Los periodistas decían que era imposible no usar los adverbios, así que entonces él publicó su libro El amor en los tiempos del cólera, donde a lo largo de sus páginas no hay ningún adverbio terminado en mente.”,

¡Desconfía del adverbio!

Explicación:
   
 Recordarás, por las clases de lengua, que el adverbio es una palabra que modifica un verbo, adjetivo u otro adverbio. Son las que acaban en “mente”.

Ocurre con los adverbios como con la voz pasiva, que parecen hechos a la medida del escritor tímido.

  Mediante los adverbios, lo habitual es que el escritor nos diga que tiene miedo de no expresarse con claridad y de no transmitir el argumento o imagen que tenía en la cabeza.

       Debemos evitar a toda costa expresiones como “dijo lastimosamente”, “exclamó valientemente”, “dijo despectivamente”, etc. Si tenemos que expresar cómo está hablando el personaje, es porque estamos haciendo una pobre descripción o que el diálogo no es lo suficientemente claro. Un ejemplo muy clarificador, por las dudas: Examinemos la frase «cerró firmemente la puerta».   

   No es del todo mala (al menos tiene la ventaja de un verbo en voz activa), pero pregúntate si es imprescindible el «firmemente». Dirás que expresa un grado de diferencia entre «cerró la puerta» y «dio un portazo». Pero ¿y el contexto? ¿Qué decir de toda la prosa esclarecedora (y hasta emocionante) que precedía a «cerró firmemente la puerta»? ¿No debería informarnos de cómo la cerró? Y, si es verdad que nos informan de ello las frases anteriores, ¿no es superflua la palabra «firmemente»? ¿No es redundante?

“De adverbios está empedrado el infierno”

  Dicho de otro modo: son como el diente de león. Uno en el césped tiene gracia, queda bonito, pero, como no lo arranques, al día siguiente encontrarás cinco, al otro cincuenta... y a partir de ahí, tendrás el césped «completamente», «avasalladoramente» cubierto de diente de león. Entonces los veréis como lo que son: malas hierbas, pero entonces, ¡ay!, entonces será demasiado tarde.

La recomendación es no usar de más los adverbios al momento de escribir (y describir). En inglés, son las palabras terminadas en “ly”. Quien se lo toma  como una regla muy estricta, y piensa que es más bien cosa del idioma inglés esto de eliminar todos los “ly” debe saber que  en algunos libros de escritura  en inglés, citan una  entrevista de Gabriel García Márquez diciendo que él evitaba los adverbios. ¡Un premio nobel que escribe en español diciendo lo mismo que recomendaban los libros en inglés! Claramente no era una regla solo por el idioma, y vale la pena tomarla en serio.

lunes, 10 de agosto de 2020

-El lingüista Noam Chomsky elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios-

 Revisado enero 2022

1.  La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la distracción,  consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. Esta estrategia  es indispensable porque impide al público interesarse en los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja como los otros animales. (Cita del texto “Armas silenciosas para guerras tranquilas”).

 2. Crea problemas y después ofrece soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el demandante de las medidas que se desea obligar a aceptar. Por ejemplo: dejar que se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para obligar a aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

 3. La estrategia de la gradualidad. Hace que se acepte una medida al aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. De esa manera, condiciones socio económicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que no aseguran ingresos decentes, cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

 4. La estrategia de diferir. Otra manera de obligar a aceptar una decisión impopular es presentarla como “dolorosa y necesaria”, obtiene la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejor mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y aceptar con resignación cuando llegue. 

 5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese 12 años o menos, entonces, por la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico, como la de una persona de 12 años de edad o menos. (Ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

 6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es la técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o insertar ideas, deseos, miedos, temores, compulsiones, o  para inducir comportamientos…

 7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores. (Ver: “Armas silenciosas para guerras tanquilas”).

 8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a crer que es “moda” el hecho ser estúpido, vulgar e inculto.

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él, el culpable de su desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!

 10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia ha generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológica. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento.

 "Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información”. Rodolfo Walsh